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lunes, 13 de septiembre de 2010

La estela del político


¿Por qué la comunicación política presta tanta atención a la imagen y los gestos de los candidatos? Al margen del contenido del discurso, inconscientemente nuestra atención se centra en la manera en la que ese cuerpo se expresa: gestos, expresiones, tono…la disposición que cada uno de nosotros percibimos.
Por casualidad, Giacomo Rizzolatti descubrió a través de un experimento con un mono macaco, que existían unas neuronas especializadas en detectar la actividad del que tenemos enfrente y reproducir mentalmente dicha actividad. Mediante éstas, tenemos constancia de “cómo funciona la vida”. Aprendemos a identificar los comportamientos y los interiorizamos. Las neuronas espejo nos permiten estar conectados con el mundo mediante la comprensión de nosotros mismos a través de los otros.
Las neuronas espejo nos hacen buscar ejemplo en los demás. ¿Y qué buscamos en lo políticos si no es “que den ejemplo”? ¡Cómo no vamos a asociar esto al político si está dirigiendo el país! La verdad es que nos lo ponen difícil... Pero ellos lo saben, saben que el electorado busca identificación en ellos. ¿Cuestión de identidad? No sólo somos palabras, no sólo somos cuerpo, somos la eclosión de todo eso en movimiento. Esa gracia que cada uno tiene y está más allá de todo entrenamiento (si bien este puede hacer casi milagros). Algo así como la capacidad de ser percibido empático. Algo más allá de lo puramente descriptivo, la estela que resta cuando uno desaparece.
¿Tendrá esto que ver con el talante de Zapatero?

jueves, 15 de abril de 2010

Cuando los políticos se acuerdan de los niños

Hoy día del niño en España, me gustaría rememorar algunos en las que nuestros políticos han recurrido a estos pequeños inocentes para introducirlos como protagonistas en sus discursos y recursos electorales. Esta táctica se vuelve capital cuando se quiere apelar a la emoción.
Obama había empleado la figura de la niña en su discurso en las primarias por New Hampshire tras perder contra Clinton y un discurso en San Antonio.

http://www.elpais.com/videos/internacional/Obama/copia/nina/Rajoy/elpvidint/20080305elpepuint_5/Ves/

"Ahora las esperanzas de la niña que va a una ruinosa escuela en Dillon son las mismas que los sueños del muchacho criado en las calles de Los Ángeles; recordaremos que algo está pasando en América; que no estamos tan divididos como la política sugiere; que nosotros somos un pueblo; que somos una nación; y juntos comenzaremos el siguiente gran capítulo en la Historia americana con tres palabras que sonarán de costa a costa; de un mar a otro brillante mar. Sí. Nosotros. Podemos"

De la niña también se acordó el equipo de campaña de Cristina Kichner mediante la formulación de la metáfora de la niña inocente con una Argentina inocente que acababa de sufrir el “corralito”. Lo materializaron mediante un spot que tiene como protagonista a Dolores Argentina “la nena que nació el día que todos nos queríamos morir”. Poco a poco todos empiezan a llamarla más Argentina que Dolores.

http://www.youtube.com/watch?v=dAuqZRrYAp0


El caso de Rajoy es diferente a los ejemplos anteriores. Puede que en un comienzo la idea sea de una misma niña, la imagen de la esperanza, pero Rajoy empleó el recurso de una manera que no era el adecuado y por ello fue víctima de tantas burlas. Una idea mal encajada , tanto por el momento y el lugar, y un discurso poco original. En definitiva, el recurso no funciona por sí mismo, no porque sea una apelación emocional, sino que necesita de una construcción cuidada.

http://www.youtube.com/watch?v=xdFDPxsxl9Y&feature=related